Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Quienes ya conocen el territorio saben la magia que transmite su riqueza natural. Esto se debe a la diversa tipología de climas y geografías que puedes encontrar en escasos kilómetros de diferencia que hace las delicias de quienes quieren vivir experiencias diferentes y fotografiar paisajes contrastados.

Navarra, paraíso verde

Las abundantes lluvias en la zona norte dejan paisajes verdes repletos de bosques y prados, teniendo importantes exponentes medioambientales como el Parque Natural del Señorío de Bertiz, dentro de la red de espacios protegidos tanto por sus características naturales como por su historia, albergando, además, un palacio que hoy es sala de exposiciones.

Otra de las bellezas que marcan el color del norte es la selva de Irati, uno de los bosques de hayas y abetos más grandes y mejor conservados de Europa. Por su rica naturaleza y su importancia para el entorno, Irati es una Zona de Especial Protección de Avifauna, siendo la casa de multitud de aves y fauna que se pueden observar en las largas caminatas.

Pero no hay que llevarse a engaño, Navarra no es solo verde. Estas mismas zonas mencionadas mutan de color con la llegada del otoño, siendo una época muy apropiada para disfrutarlas en todo su esplendor.

De norte a sur… Otro mundo.

Y si vamos hacia el sur, encontramos un paisaje de la Zona Media mucho más llano, donde abundan los cereales y donde el patrimonio se ha consolidado gracias al paso del Camino de Santiago. Al noreste quedan las montañas más altas del territorio de los Pirineos, con su belleza particular acompañada de nieve en invierno y caudalosos ríos y pozas en primavera.

Y si seguimos caminando, llegamos a un mundo completamente nuevo, muy parecido a los cráteres de marte porque en esta zona se encuentra el desierto de las Bardenas Reales. Es curiosa la transición de paisajes que se experimenta de norte a sur.

En cualquier caso, de norte a sur, de este a oeste, este territorio es rico en naturaleza y paisajes que impresiona verlos. Si por algo conocen Navarra es por su autenticidad, esa personalidad que enamora a quien llega a un entorno tan original.